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El caniche, como la mayoría de
las razas caninas, tiene sus orígenes tan lejanos como dudoso respecto al
lugar de aparición y a sus antepasados. Por ello no seria erróneo suponer
que el primer caniche que vio la luz fuese de talla mediana.
En lo que están todos de acuerdo
es en el parentesco indiscutible entre el barbet, perro de talla mediana con
pelo enmarañado, que luego daría origen a muchas razas de muestra y el
caniche , descendiente directo. También es posible relacionarlo con otras
razas europeas como los perros de agua de España y Portugal, el irish water
spaniel, el epagneul de Pont-Audemer o incluso el Puli de Hungría. Para unos
el barbet tendría un origen puramente continental, para otros podría haber
sido introducido via Africa del Norte.
En Europa se han hallado
vestigios del Canis familiares palustres en numerosas cuevas
neolíticas. Este perro de talla mediana, poseería una complexión a medio
camino entre el chacal y el zorro, y tradicionalmente ha sido considerado
como el antepasado de la mayor parte de las razas continentales mediolíneas.
Para el Dr. Pouget, el barbet
seria también un descendiente de ese remoto perro y habría sido apreciado
sobre todo pos sus dotes de cazador en regiones donde turberas, ciénagas y
estanques ocupaban la mayor parte del territorio.
La presencia en toda Europa de
perros de talla mediana, con características mas o menos parecidas a las del
caniche, parece confirmar de un modo claro este origen continental. Otra
teoría lo asocia a un perro mediolíneo también pero que habría aparecido en
Mesopotamia emigrando después hacia el oeste, junto con el hombre.
UNOS ANTEPASADOS PARTICULARES
En la península Ibérica el
barbet se encontró con perros instalados en la region en tiempos remotos y
muy apreciados por su cualidad de perros de aguas. Ciertos cruces entre
estas razas y el barbet dieron origen al cao de agua en Portugal y al perro
de aguas en España. Sin embargo mientras que sus amos padecían el conocido
desastre de de Poitiers, los barbet tuvieron mas suerte y algunos ejemplares
arraigaron alli, en particular en la Francia Meridional. Incluso llegaron
mas lejos, pues se cruzaron con razas locales especializadas en la caza como
el epagneul.
En Aquitania, en los valles de
Loria y del Rodano, regiones donde la caza acuática era muy practicada, este
perro arraigo con fuerza y desde entonces fue apreciado por sus aptitudes
para la caza de patos.
Hasta el siglo XVI, la
diferencia entre el barbet y el caniche fue incierta, ya que ambas razas
efectuaban las mismas tareas de cazador o de pastor.
Ya en el siglo
XVII, la pasión por ciertas razas y especialmente por perros de colores
determinados acabo triunfando sobre la faceta utilitaria. Algunos criadores
realizaron cruces entre el barbet-caniche y el epagneul, fijando asi el
color blanco e sus descendientes y dando al pelo esa textura menos dura y
mas lanosa. También intentaron con éxito producir ejemplares de talla reducida. |